Una cookie es un archivo pequeño que un sitio guarda en su navegador para reconocerlo entre una página y otra. La ley las trata como datos personales cuando permiten identificarlo, y por eso tiene derecho a saber cuáles hay y a decir que no a las que no son necesarias.
Lo mismo vale para el almacenamiento local, el trabajador de servicio y la caché de una aplicación instalada. No son cookies, guardan información en su equipo igual, y este documento las cuenta todas.
1. En este sitio
Hoy ofivia.com no instala cookies de analítica, de publicidad ni de seguimiento entre sitios.
No hay píxeles de redes sociales, ni mapas de calor, ni identificadores de campaña guardados en su
navegador, ni herramientas de reporte de errores. Lo verificamos contra el código del sitio antes de
publicar esta versión, no de memoria.
Lo que sí se guarda es esto, y solo si usted usa el formulario que lo produce:
| Qué guarda | Para qué | Cuánto dura |
|---|---|---|
| Cookie de sesión del sitio | Sostener el formulario de alta entre la página y el envío, con la marca que evita que un mismo envío se repita | 2 horas |
| Cookie del alta | Llevar su nombre, su correo y el plan que eligió hasta la página de confirmación, para saludarlo sin poner el correo en la barra de direcciones | 30 minutos |
| Correo del boletín, en almacenamiento local | Recordar la dirección que escribió en el formulario del blog. Hoy no hay lista de correo detrás y esa dirección no sale de su navegador | Hasta que la borre |
Las dos cookies son de acceso restringido al servidor: el JavaScript de la página no puede leerlas.
El servidor sí deja los registros técnicos habituales de cualquier servidor web, con la dirección IP, la página solicitada y el momento. Esos registros quedan en nuestros propios servidores, que están en Ecuador. Eso se describe en la política de privacidad y no depende de una cookie.
Las tipografías se sirven desde nuestro propio dominio, así que abrir una página no genera ninguna petición a un proveedor de fuentes ni le revela a nadie su dirección IP.
2. El criterio europeo de consentimiento
Para quien visita desde la Unión Europea manda el artículo 5.3 de la Directiva 2002/58/CE: guardar información en su equipo, o leer la que ya está ahí, exige su consentimiento previo e informado, salvo que sea estrictamente necesario para prestar el servicio que usted pidió de forma explícita.
Todo lo que aparece en este documento cae dentro de esa excepción. Sostiene la sesión que usted abrió, completa el formulario que usted envió, entrega la notificación que usted activó o protege el pago que usted inició. Por eso no hay banner de consentimiento: no hay nada que consentir.
El día que entre analítica, la excepción deja de aplicar. Ese día este documento lo dirá antes de que ocurra, aparecerá un control para aceptarla o rechazarla, el rechazo funcionará de verdad y la analítica quedará apagada hasta que usted diga que sí. Lo mismo valdría para cualquier píxel de publicidad o de medición, que hoy no existe y no está previsto.
3. Cuando va a pagar
El cobro con tarjeta ocurre en una página alojada por Stripe, no en un formulario de este sitio. Al
iniciar el pago su navegador sale de ofivia.com, y las cookies que se guardan a partir de ahí
pertenecen al dominio de Stripe. Stripe las usa para sostener la sesión de pago y para detectar
fraude: sin esa señal, cualquiera puede probar tarjetas robadas contra el formulario.
Dos cosas que le tocan a usted:
- Esas cookies aparecen solo cuando usted inicia un pago. Mientras no lo haga, este sitio no carga nada de Stripe: ni script, ni cookie, ni conexión.
- Sobre lo que ocurre en su propia página, Stripe responde por cuenta propia y aplica su propia política de privacidad. Lo que nosotros recibimos de vuelta está en la política de privacidad: el identificador de cliente, los cuatro últimos dígitos, la marca de la tarjeta y la factura, nunca el número de la tarjeta.
Bajo el criterio de la sección 2, sostener el pago y detectar el fraude en un pago que usted acaba
de iniciar es estrictamente necesario para el servicio que pidió, así que no hay banner tampoco ahí.
Si algún día metemos el formulario de pago dentro de este sitio en lugar de mandarlo a Stripe, el
script de Stripe pasaría a cargarse en ofivia.com y este documento se rehace antes de que eso
ocurra.
4. En la aplicación
app.ofivia.com sí necesita guardar información en su navegador para funcionar. Sin ella no hay
sesión.
| Qué guarda | Para qué | Cuánto dura |
|---|---|---|
| Token de acceso | Mantener la sesión abierta entre peticiones | 15 minutos |
| Token de refresco | Renovar la sesión sin volver a pedirle la contraseña | 7 días, o hasta que cierre sesión |
| Sesión de la aplicación | Dejar entrar a las páginas de /app sin revalidar en cada una |
7 días |
| Empresa activa | Saber en cuál de sus empresas está trabajando | La sesión |
| Contraseña temporal | Mostrar una sola vez la contraseña que acaba de generar la consola de administración | Minutos, y se borra al mostrarla |
| Estado del espacio de trabajo, en almacenamiento local | Recordar pestañas abiertas, últimos documentos, carpetas desplegadas, marcadores y la última empresa | Hasta que lo borre |
| Motor del agente por conversación, en almacenamiento local | Recordar con qué motor abrió esa conversación | Hasta que lo borre |
Los tres primeros son de acceso restringido al servidor y el JavaScript de la aplicación no puede leerlos. Cerrar sesión invalida al instante los tokens de esa cuenta en todos los dispositivos.
Ninguna de estas se usa para publicidad ni para seguirlo entre sitios. Una precisión sobre terceros,
porque la frase corta sería falsa: cuando abre desde la aplicación una de las consolas integradas,
como la de conversaciones, la de automatizaciones o el correo web, esa consola guarda su propia
cookie de sesión en su propio dominio. Son aplicaciones que corren en nuestra propia
infraestructura en Ecuador y no en la de un tercero, pero la cookie no es de app.ofivia.com y no
queremos que se entere por su navegador.
Una salvedad honesta sobre el criterio de la sección 2, porque admite discusión en una fila. El estado del espacio de trabajo no es imprescindible para que la aplicación funcione: sin él la sesión sigue abierta y usted sigue trabajando, solo que sin sus pestañas. Lo tratamos como parte del escritorio que usted pidió, se guarda en su navegador y también en su cuenta para que lo siga en otro dispositivo, y se borra desde la aplicación o desde el navegador. Si algún día ese estado sirviera para algo distinto de devolverle su escritorio, pasaría a pedir consentimiento.
5. Notificaciones y aplicación instalada
Si activa las notificaciones, su navegador registra una suscripción de envío ligada a ese dispositivo. Se guarda una fila por dispositivo y se elimina sola cuando el servicio de envío responde que la suscripción murió. Puede revocarla desde los permisos del sitio en su navegador.
La aplicación instala un trabajador de servicio y hace lo mínimo: recibe el aviso, abre la pantalla correspondiente cuando usted toca la notificación y le avisa a la pestaña abierta para que la campana se actualice. No guarda copia de sus páginas ni intercepta sus peticiones. Este sitio de marketing no instala ninguno.
6. Cómo controlar todo esto
Cualquier navegador permite ver, bloquear y borrar el almacenamiento por sitio, normalmente en la
configuración de privacidad. Tenga en cuenta que si bloquea el almacenamiento de app.ofivia.com,
la aplicación no podrá mantener su sesión iniciada, y que si lo bloquea en ofivia.com el
formulario de alta dejará de completarse.
7. Quién responde por esto
De lo que este sitio guarda responde [razón social], una sociedad de Delaware, que es la que contrata con todos los clientes, estén donde estén. El equipo, la operación diaria y los servidores están en Ecuador: ahí quedan los registros técnicos y ahí corre la aplicación que emite las cookies de sesión. Qué dato cruza qué frontera, y con qué garantía, está en la política de privacidad.
Si tiene dudas sobre este documento, escriba a hola@ofivia.com o llame al +593 96 175 0101.