Consultoría y servicios profesionales
Una consultora
Cada propuesta se rehace desde cero porque encontrar la del cliente parecido toma más tiempo que volver a escribirla.
El desorden
El activo de la firma son los entregables de los últimos ocho años, y están repartidos entre el Drive del socio, los computadores de dos consultores y una carpeta compartida que nadie limpió. Cuando llega un pedido similar a algo que ya se hizo, la búsqueda por nombre de archivo no lo encuentra, así que se escribe de nuevo y se cobra el mismo tiempo dos veces.
Qué cambia
- El histórico de entregables se vuelve consultable, y la propuesta arranca desde lo que ya funcionó
- La metodología de la firma queda escrita en un documento vivo, no en la versión que cada consultor recuerda
- Un proyecto por carpeta, con su equipo y sus permisos, y el cliente anterior fuera del alcance del siguiente
- Se ve cuánto costó en IA cada propuesta, por si quiere cargarlo al proyecto
Dónde está el desorden
Una consultora vende horas de criterio y guarda el resultado en documentos. El problema es que el documento se archiva y el criterio no. Ocho años después la firma tiene doscientos entregables excelentes y ninguna manera práctica de llegar al que le sirve hoy.
Lo que se pierde no es el archivo, es la ruta hacia el archivo. Nadie recuerda que el diagnóstico organizacional del municipio de 2023 tenía justo el modelo de matriz de riesgos que hoy pide el cliente nuevo, porque el archivo se llama «Informe final MUNI rev SOCIO.docx».
Así que se rehace. Y la firma paga dos veces por el mismo trabajo intelectual, una vez cuando lo inventó y otra cuando lo perdió.
Qué cambia
Los entregables entran completos: propuestas, informes, matrices, presentaciones, actas de reunión, correos que valen la pena. Se indexan sin costo y se vuelven buscables por lo que dicen adentro. Un PDF de 2019 es tan accesible como el documento que se escribió esta mañana.
Encima de eso, la metodología de la firma deja de ser folclore. Cada proyecto nace con un documento principal, y ahí se escribe cómo trabaja esta firma: estructura de la propuesta, criterios de alcance, lo que nunca se promete, la plantilla de honorarios. El agente lo lee antes de escribir cualquier cosa, así que lo que produce se parece a lo que la firma ya considera bueno.
Los permisos importan más de lo que parece en este rubro. Cada proyecto de cliente es una rama del árbol con su propio equipo. Un consultor que salió del proyecto sale del acceso. El material de un cliente no se cruza con el del siguiente por descuido de una carpeta compartida.
Un ejemplo concreto
Llega una solicitud de propuesta para el diseño de la estructura organizacional de una empresa familiar de ochenta personas en el sector alimentos.
Le pide al agente: «busque los tres trabajos más parecidos a esto que hayamos hecho, dígame qué alcance ofrecimos y a qué precio, y arme el borrador de la propuesta con nuestra estructura».
El agente busca en la bóveda, encuentra los tres, lee la sección de alcance y de honorarios de cada uno, lee el documento principal donde está la estructura estándar de la firma y escribe el borrador en la carpeta del proyecto nuevo, citando de qué propuesta salió cada bloque.
Un turno de ese tamaño cuesta del orden de trescientos a novecientos créditos. El medidor lo registra por día, por proceso y en dólares, así que puede saber cuánto le costó en IA la propuesta antes de mandarla.
Lo que no le vamos a prometer
No es un ERP de proyectos y no lleva horas facturables ni cartera. Lleva el conocimiento, que es la parte que ningún ERP guarda.
El agente no le va a poner precio a un proyecto. Le va a mostrar a qué precio vendió trabajos parecidos, con el documento en la mano. La decisión comercial sigue siendo suya.
El consumo de IA se mide y se muestra, pero hoy no se corta solo al llegar al presupuesto. Si un mes se pasa, lo va a ver en el medidor y se lo vamos a avisar; no vamos a decirle que existe un tope automático que todavía no está encendido.
Qué hace el trabajo
Las piezas que intervienen
No son módulos que se compran por separado. Todo plan los trae completos; acá se listan las que más pesan en este caso.
Otras formas de empresa
El desorden se repite
Cambian el rubro y el vocabulario. La estructura del problema es casi siempre la misma.
Empiece gratis. Pague cuando le sirva.
Crédito de cortesía para que lo pruebe con documentación real de su empresa. Sin tarjeta y sin llamada de ventas. Si funciona, usted elige el plan.
- Crédito de cortesía para empezar
- Sin tarjeta de crédito
- Todas las funciones incluidas