Servicios legales

Un estudio jurídico

Cinco abogados, tres versiones del mismo contrato y el modelo bueno guardado en el correo de quien lo redactó hace dos años.

El desorden

El contrato de arrendamiento existe en cuatro archivos con nombres parecidos y nadie sabe cuál trae la cláusula de terminación que el socio aprobó. Cada minuta nueva empieza copiando la última que alguien recuerda haber visto, y la jurisprudencia que sustentó un alegato ganado el año pasado sigue en el disco local de quien lo escribió.

Qué cambia

  • Un solo lugar donde el modelo vigente es el que aparece primero, con las versiones anteriores al lado en vez de borradas
  • Buscar por lo que decía la cláusula, aunque el archivo se llame «contrato final v3 REV»
  • Cada área con su carpeta y sus permisos, de modo que laboral no entra a societario salvo que se lo compartan
  • El primer borrador sale de los modelos del estudio, no de lo que un modelo de lenguaje aprendió en internet

Dónde está el desorden

Un estudio de diez personas produce dos cosas todo el día: documentos que se parecen entre sí y criterio sobre cuál de esos documentos sirve. Lo primero se guarda. Lo segundo vive en la cabeza de tres personas.

El síntoma clásico es la pregunta de las nueve de la mañana: «¿cuál es el modelo bueno del contrato de prestación de servicios?». La respuesta correcta suele ser un archivo con un nombre que no dice nada, adentro de una carpeta compartida que se ordenó por última vez cuando entró la asistente anterior, o adjunto a un correo de 2024.

El segundo síntoma es más caro: dos abogados sustentan lo mismo con argumentaciones distintas porque ninguno sabía que el otro ya lo había resuelto.

Qué cambia

Los archivos entran a la bóveda del estudio como están: los PDF y los DOCX se guardan tal cual y, junto a cada uno, queda una nota de texto con su contenido, que es lo que se indexa. Subir diez años de expedientes no consume un solo crédito, porque la indexación corre en el servidor con un modelo local.

Desde ahí la búsqueda deja de depender del nombre del archivo. Corren dos búsquedas a la vez, una por significado y otra por término literal, y los resultados se fusionan: «cláusula de terminación anticipada sin penalidad» encuentra el documento aunque el texto diga «resolución unilateral del contrato sin lugar a indemnización».

El árbol de departamentos se arma como está armado el estudio: laboral, societario, penal, cumplimiento. El socio que administra una rama administra todo lo que cuelga de ella. Un pasante ve exactamente el caso al que lo asignaron.

Un ejemplo concreto

Le pide al agente del área societaria: «arme el borrador de la reforma de estatutos para el cliente Andes, siguiendo el modelo que usamos en la reforma de Vialta, y dígame qué cláusulas cambian por la reforma del reglamento del año pasado».

El agente trabaja dentro de la carpeta de societario. Busca las dos reformas anteriores, abre el documento principal del área donde están los criterios que el estudio ya fijó, redacta el borrador como un archivo nuevo en esa misma carpeta y le enlaza las fuentes que usó. Usted ve cada búsqueda y cada archivo que toca mientras ocurre.

Ese turno cuesta del orden de trescientos a novecientos créditos, algo así como treinta a noventa centavos de dólar, y queda registrado con fecha, proceso y consumo en el medidor de la empresa.

Lo que no le vamos a prometer

El agente no dictamina y no revisa por usted. Redacta sobre lo que su estudio ya escribió y le muestra de dónde salió cada cosa, lo cual acorta el borrador inicial, no el criterio profesional.

Dos abogados no pueden editar la misma nota al mismo tiempo. Si dos personas guardan sobre el mismo archivo, queda lo que guardó el último. Para el trabajo por expediente, donde cada quien tiene lo suyo, alcanza; si su flujo depende de edición simultánea sobre el mismo documento, hoy le falta esa pieza.

No tenemos ninguna certificación de seguridad de terceros. Lo que sí tenemos se puede revisar en detalle, incluido el aislamiento entre empresas y la bitácora encadenada de cada acción del agente.

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